Una revista de la Asociacion Escuela Argentina de Psicoterapia para Graduados.

Infancias y adolescencias en los tiempos actuales

La autora, desde una perspectiva psicoanalítica, explora cómo pensar lo contemporáneo, caracterizado por la aceleración del tiempo y la incertidumbre como rasgos de época. Indaga las transformaciones en la crianza y la incidencia de las tecnologías en la constitución psíquica, así como las nuevas formas de producción subjetiva.

Les utopies apparaissent comme bien plus réalisables qu'on ne le croyait autrefois. Et nous nous trouvons actuellement devant une question bien autrement angoissante: comment éviter leur réalisation définitive?... Les utopies sont réalisables. La vie marche vers les utopies. Et peut-être un siècle nouveau commence-t-il, un siècle où les intellectuels et la classe cultivée rêveront aux moyens d'éviter les utopies et de retourner à une société non utopique, moins «parfaite» et plus libre.

Nicolas Berdiaeff1

¿Cómo pensar situaciones que son contemporáneas a nosotros?

Sabemos que necesitamos una distancia temporal, un paréntesis, para poder sacar conclusiones desde nuestra perspectiva. Pero también entendemos, por experiencia, que en la clínica se presentan situaciones y tenemos que intervenir de alguna manera.

Podríamos plantear, sin sorprendernos por ello, que la tarea es compleja. Su complejidad no debería detenernos, y entonces, reflexionamos desde la clínica para luego, intentar poder realizar alguna aproximación teórica.

Encontré que algunas ideas de autores me ayudaron a encarar lo singular teniendo en cuenta lo epocal, para poder tener lecturas de la subjetividad que me es contemporánea. Los desarrollos de Silvia Bleichmar acerca de los cambios en la subjetividad y la necesidad de poder diferenciar entre condiciones de producción de subjetividad y condiciones de constitución psíquica funcionaron como organizadores para mi comprensión. (Bleichmar 1999)

Me interesa abordar las nuevas realidades siguiendo a S.Bleichmar cuando considera que lo importante para el avance del conocimiento sería cómo formulamos nuevas preguntas respecto de estas nuevas realidades que enfrentamos. Resulta habitual que se produzca una oscilación entre capturar lo nuevo como si fuera lo viejo o pensar lo nuevo como si lo anterior no hubiera existido. Entonces comparto su enfoque sobre cómo recuperar los grandes paradigmas del psicoanálisis y al mismo tiempo entender las nuevas formas de subjetividad (Bleichmar 2006)

Algunas experiencias de la vida cotidiana y de relatos que se presentan en la clínica tanto de niños, niñas, adolescentes y sus familias como de los adultos ejerciendo su maternidad o paternidad, me convocaron a reflexionar acerca de estas cuestiones.

Relato una escena: un día soleado y caluroso de verano en una hermosa playa observo a un hombre, una mujer y un niño. Infiero que es un grupo familiar y que los adultos son los padres del niño. La madre está acostada tomando sol al lado de la sombrilla. El niño y el padre, bajo la sombra, cada uno con un teléfono celular distinto. El niño es pequeño, debe tener entre un año y medio o dos; está mirando algún contenido que actualmente podría considerarse "infantil". Ambos, además están compartiendo una comida.. Inmediatamente me surge esta pregunta, ¿cómo puede ser que un niño con sus padres estén "entreteniéndose" de ese modo en la playa con todo el potencial que tiene? A su vez me cuestiono por qué tengo esa mirada crítica cuando se los ve, al menos superficialmente, a todos pasándola bien.

Me pregunto ¿Será efecto de mi formación? ¿Dificultad para incorporar lo nuevo? Me llama la atención la tranquilidad de los padres para permanecer de ese modo, teniendo a cargo un niño tan pequeño en un ámbito con tantos estímulos (mar, arena, personas). Ahí mismo evoco las ideas que aprendimos siguiendo a Winnicott acerca del niño, que puede permitirse ser exigente y molesto si tiene confianza en su ambiente.

Todo esto convive en nuestras reflexiones frente a lo que se nos presenta. Es un reflejo de las subjetividades actuales. Nuestra mirada conlleva nuestro marco teórico y los cuestionamientos que surgen frente a estas realidades.

Termino concluyendo, que ese dispositivo móvil lo mantiene hipnotizado permitiendo a los adultos estar plácidamente haciendo sus cosas de adultos. Y me pregunto cómo afectará todo esto.

Esta escena me llevó a recordar el relato de un pediatra,quien hace varios años me comentaba sorprendido haber observado en vacaciones, también en la playa, que los padres se dedicaban más a sacar fotos y filmar a sus hijos que a jugar con ellos.

Siempre hubo cambios, pero el avance tecnológico de los últimos años aceleró los tiempos. Y eso dificulta poder pensar sobre ellos con claridad.

Al respecto, tomo las ideas de Julio Moreno. Él plantea que "cada época y cada sociedad concibe de una manera peculiar la infancia, y eso pone en ejecución distintas configuraciones discursivas, dispositivos diferentes que reglamentan las relaciones entre hijos y padres, y producen subjetividades específicas." (Moreno. pág.115)

Se refiere a la eficacia del dispositivo "crianza" para ensamblar el devenir de los sujetos como algo constatable.

Siguiendo sus desarrollos respecto del vínculo entre padres e hijos en comparación con distintas épocas, coincido con sus planteos sobre los cambios que se suceden cada vez de un modo más acelerado. Me detengo en su apreciación de que, anteriormente, los adultos eran más permeables a lo que acontecía en el mundo exterior que los niños; siendo estos últimos quienes estaban protegidos por el ambiente familiar. Mientras que en los últimos tiempos, las novedades del exterior de la familia, son transmitidas por los medios, y son los niños quienes estarían en un contacto más inmediato y efectivo. Él señala cambios de permeabilidad y de dirección ; antes iba de padres a hijos y ahora de jóvenes a mayores. (Moreno 2014)

Me interesa retomar este concepto de "crianza" que tanto anda circulando. En la clínica es notoria la dificultad para manejar lo que viene sucediendo con los chicos, las pantallas, las redes sociales. Los adultos se sienten sobrepasados por estas cuestiones. En paralelo, muchos de ellos consumen en las redes sociales todo lo que les indiquen sobre cómo criar a sus hijos. Sin embargo, en las consultas a los profesionales resulta evidente que siguen desorientados. Podríamos pensar que pretenden interiorizarse sobre sus hijos sumando "conocimientos" variados lo que paradójicamente los distrae del acercamiento a lo singular de sus hijos o hijas . Buscan comprender por fuera de ellos.

Llamativamente, con la idea de pensar en ellos y encontrar respuestas, anulan las preguntas que podrían formular para establecer un intercambio. Nuevamente recuerdo la importancia de las preguntas. ¿Podríamos pensar que tanto contenido obtura la curiosidad? Los padres al consultar se sienten desbordados, las novedades que vienen por fuera de lo familiar, llegan desde direcciones y situaciones variadas ; resulta muy dificultoso hacer de filtro frente al exterior (entendiendo el filtrar como una función importante en el ejercicio de las funciones parentales).

Pero podríamos cuestionar qué sería actualmente lo interno y lo externo. ¿Cómo conceptualizamos esas categorías? En los encuentros con los adultos a cargo, se muestran molestos por las expresiones de esta situación pero a la vez les cuesta mucho limitar la exposición de sus hijos a esos estímulos. Observamos que acotarlos implicaría limitarse a ellos mismos y en ocasiones se resisten.

Advertimos entonces que una de las características de los cambios en la actualidad es la aceleración temporal que conlleva una lógica de la inmediatez. Y acá estamos focalizando desde una disciplina como el psicoanálisis que se ha centrado en los procesos que implican tiempo. Aceptamos el desafío, porque tenemos los recursos para hacerlo.

Escuchando, indagando, observando, y conviviendo con la incertidumbre.

Me sigue resonando la canción de Maria Elena Walsh en la que decía Osias el osito : "Quiero tiempo pero tiempo no apurado, tiempo de jugar que es el mejor. Por favor, me lo da suelto y no enjaulado adentro de un despertador" (1966). Tengo la impresión de que sigue vigente pero sin ninguna certeza de hasta cuándo.

Los tiempos han cambiado, los sujetos están acelerados pero resulta remarcable que siguen siendo necesarios para la construcción del psiquismo los tiempos de jugar, en el sentido de la gestación de un juego simbólico, ese proceso que Winnicott desarrolla muy claramente en sus escritos.

Podríamos afirmar, por un lado, que ese sería un paradigma del psicoanálisis infantil que se mantendría, el jugar. Y para ello se necesita de tiempo. Pero por otro lado, las realidades actuales muestran que el intercambio más frecuente es con las pantallas y lo que nos muestran en las redes sociales. Sobre esto último nos cuesta comprender y se hace necesario indagar y prestar atención a lo que se presenta y a los dichos de los más jóvenes.

Lo complejo es que los más jóvenes ya se están construyendo en un mundo veloz, esto implica una subjetividad con otros ritmos, pero los adultos vienen con los ritmos propios intentando adaptarse a estos tiempos. Resulta notoria esta situación problemática, por ejemplo en cómo las instituciones escolares acompañan al desarrollo de los chicos, con tiempos muy diferentes. La educación mantiene una dinámica que se creó en otra época. Van intentando introducir cambios pero no logran llegar a los más jóvenes de un modo convincente.

Un ejemplo ilustrativo es el que se suscita con la presencia de los celulares en la escuela, en especial con los adolescentes. Luego de corroborar los efectos negativos, cada escuela decidió tomar alguna medida al respecto. En el consultorio, se escucha a los chicos molestos, cuestionando las medidas, con sus argumentos. Al conversar al respecto uno advierte que los jóvenes tienen una postura con una lógica afín a esta época. Podríamos sugerir una medida adecuada singular para cada necesidad particular pero sería casi una utopía. Porque a algunos chicos les afecta contar con el móvil en el recreo, a otros en clase, dependiendo las características de cada uno. Además los padres se habían habituado a comunicarse cuando era necesario con sus hijos, y esto también pareciera que termina siendo un inconveniente.

Para terminar con estas reflexiones, pero por supuesto, no con el tema, quisiera incluir algunas ideas de dos psicoanalistas.

Uno es Ricardo Rodulfo quien señala: "El psicoanalista está obligado a ser intransigente con todo lo que bloquea la capacidad de juego, con todo lo que tiende a reprimirla, inhibirla, aplastarla, mantenerla atrofiada, pasivizarla, limitarla a circuitos compulsivos o "reapropiársela". (Rodulfo, pág.155). Resalto esta frase que si bien se refiere a una ética dentro de la clínica infantil, podemos adoptarla como una posición ética respecto de las infancias actuales en ámbitos variados.
Y las ideas de Marilú Pelento, publicadas en un libro de hace unos cuantos años, donde ella planteaba como rasgos de la cultura actual, la velocidad y la incertidumbre. Considerando que la velocidad atraviesa la temporalidad vivencial y que se infiltra en todos los niveles de la vida. Como en la rapidez con que se arman y desarman vínculos, en el modo de hablar de los niños y adolescentes, en las formas de comunicación, entre otros. De otra manera, también se refiere a cómo esto complejiza el pensamiento y obliga a elaborar categorías para acercarse a la comprensión de nuevos hechos.
En sus palabras: "(...)deseo señalar que la construcción de la subjetividad en el niño o niña nunca es un proceso lineal. Se alternan, y, a veces, se imbrican elementos netamente subjetivantes con otros que impiden la subjetivación, o tienen efectos desubjetivantes." (Pelento. Pág.108). Ella nos advierte de los peligros en nuestra disciplina de limitar nuestra mirada, uno sería que las dificultades serían solamente marca de época y el otro, el opuesto, quitarle importancia a los efectos de los contextos sociales y culturales. (Pelento, 2018). Ambos, con mucha lucidez, nos advierten y nos señalan una perspectiva por donde seguir. Para continuar indagando en las subjetividades de cada época..

Autora: Lic. Gabriela Marisa Cramer
Teléfono: 114475-9033
Mail: gabrielacramer@gmail.com

Notas

1 "Las utopías aparecen como mucho más realizables de lo que se creía antes. Y ahora nos encontramos frente a una cuestión muy angustiante: cómo evitar su realización definitiva... Las utopías son realizables. La vida marcha hacia las utopías. Y tal vez un siglo nuevo comience, un siglo en el que los intelectuales y la clase cultivada soñarán con los medios de evitar las utopías y de volver a una sociedad no utópica, menos 'perfecta' y más libre." (Huxley, Un mundo feliz)

Bibliografía
  • Bleichmar, S. (1999). Entre la producción de subjetividad y la constitución del psiquismo. Revista del Ateneo Psicoanalítico, (2).
  • Bleichmar, S. Problemas actuales del psicoanálisis: cambios en la subjetividad. Congreso de Psicoanálisis Fundación Sigmund Freud. Conferencia llevada a cabo en el Congreso. Tucuman. 2006
  • Huxley, A. (2010). Un mundo feliz (R. Hernández, trad.; 13ª ed.). Debolsillo.
  • Moreno, J. (2014). La infancia y sus bordes: Un desafío para el psicoanálisis. Buenos Aires: Paidós.
  • Puget, J., Braun, J., & Cena, M. (2018). Marilú Pelento, psicoanalista de nuestro tiempo. Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Lugar Editorial.
  • Rodulfo, R. (2012). Padres e hijos: en tiempos de la retirada de las oposiciones. Buenos Aires. Paidos