El 14 de marzo falleció Rodolfo Moguillansky. Para algunos, simplemente Rody. Muchos de nosotros lo conocimos en la Escuela, mientras hacíamos nuestra formación como psicoanalistas.
Sus seminarios sobre Freud eran rigurosos, profundos y siempre acompañados no sólo de su conocimiento sino de la riqueza de su vasta cultura.
Nos invitó a leer a Freud, pero también a pensar a Freud y a todos los autores que fueron sus continuadores y teorizaron y escribieron después de Freud. Tanto autores de la escuela inglesa, como francesa incluso americana. También se interesó en la clínica de las familias y parejas.
Pensar la clínica con él, permitía pensar cada paciente desde múltiples aristas.
En la Escuela, nuestra Escuela, su presencia se reflejó no sólo en sus clases, sino también en la infinidad de presentaciones científicas. Fue un autor prolífico tanto de artículos en publicaciones nacionales e internacionales, así como también de varios libros.
Un hombre comprometido y apasionado a lo largo de todo su desarrollo profesional.
Va nuestro agradecimiento por lo que nos ha brindado.
Lic. Laura Borensztein